San Nicolás y La Navidad

San Nicolás y la Navidad

Historia de la Navidad

    En los antiguos tiempos paganos, el último día de invierno en el Hemisferio Norte fue celebrado como la noche en que la Gran Diosa Madre daba nacimiento a su hijo el Dios Sol. También llamado Yule, ese día un gran leño es añadido a la hoguera, alrededor del cual cada uno podía danzar y cantar para despertar al sol de su largo sueño invernal.

En tiempos de Roma, esta devino en celebraciones honorarias a Saturno (el dios de la cosecha) y Mitra (el antiguo dios de la luz), una forma de adoración al sol que vino a Roma desde Siria un siglo antes con el culto a Sol Invictus. Esta anunciaba que el invierno no era para siempre, que la vida continúa, y era una invitación a permanecer con buen espíritu.

El primer día de invierno en el Hemisferio Norte ocurre entre el 20 y el 22 de Diciembre. Los romanos celebraban Saturnalia entre el 17 y el 24 de Diciembre.

Los primeros cristianos

Para evitar una persecución durante el festival pagano romano, los primeros cristianos adornaban sus casas con el acebo de Saturnalia. Como el número de cristianos se incrementaba y sus costumbres prevalecían, las celebraciones se tomaron dentro de la observancia cristiana. Pero la iglesia primitiva no celebraba el nacimiento de Cristo en Diciembre hasta Telesforo, quien fue el segundo obispo de Roma desde el 125 al 136 DC., declaró que los servicios de la Iglesia tenían que ser mantenidos durante este tiempo para celebrar “el nacimiento de nuestro Señor y Salvador”.
Sin embargo, dado que nadie estaba seguro de en que mes había nacido Cristo, la Navidad fue a menudo celebrada en Setiembre, es decir durante la Fiesta de las Trompetas Judía (lo que en la actualidad se llama Rosh Hashanah). De hecho, por más de 300 años la gente observó el nacimiento de Jesús en diferentes fechas.

En el año 274 el solsticio cayó el 25 de Diciembre. El emperador romano Aureliano proclamó el día como “Natalis Solis Invicti“, el festival del nacimiento del sol invencible. En el año 320 el Papa Julio I especificó el 25 de Diciembre como el día oficial del nacimiento de Jesucristo.

Navidad oficial, pero generalmente no observada

En el año 325 Constantino el Grande, el primer emperador cristiano, introdujo Navidad como una fiesta inamovible el 25 de Diciembre. También introdujo el Domingo como un día sagrado en una nueva semana de 7 días, y fijó fiestas movibles (Pascua). En el año 354, el obispo de Roma Liberio ordenó oficialmente a sus miembros celebrar el nacimiento de Jesús el 25 de Diciembre.

Sin embargo, aún cuando Constantino oficializó el 25 de Diciembre como el nacimiento de Cristo, los cristianos, reconociendo la fecha como un festival pagano, no compartieron el buen significado dado por el emperador. La Navidad no tuvo un reconocimiento universal entre los cristianos hasta recientemente.
En Inglaterra, Oliver Cromwell prohibió las festividades de Navidad entre 1649 y 1660 a través de las llamadas Leyes Azules, creyendo que la Navidad debía ser un día solemne.

Cuando muchos Protestantes escaparon de la persecución hacia las colonias en el resto del mundo, el interés de las jubilosas celebraciones de Navidad fue reavivado allí. Pero la Navidad no fue un día festivo legal hasta el 1800. Y en este tiempo no existía Papá Noel.

La Navidad se hace popular

La popularidad de la Navidad fue estimulada en 1820 por el libro de Washington IrvingThe Keeping of Christmas at Bracebridge Hall“.
En 1834 la Reina Victoria de Gran Bretaña trajo a su marido alemán, el Príncipe Alberto, al Castillo de Windsor, introduciendo la tradición del árbol de Navidad y los villancicos que fue mantenida en Europa por el Imperio Británico.
Una semana antes de la Navidad de 1834 Charles Dickens publicó “A Christmas Carol” (Un Villancico de Navidad), en el cual escribió que Scrooge envió a Cratchit a trabajar, y que el Congreso de los Estados Unidos se reunió en el día de Navidad. Esto fue tan importante que ni las iglesias ni los gobernantes pudieron ignorar la importancia de las celebraciones de Navidad.

En 1836 Alabama fue el primer estado de los Estados Unidos en declarar a la Navidad como día de fiesta legal. En 1837, el libro de T.H. Hervey “The Book of Christmas” también llegó a ser un best seller. En 1860 el ilustrador norteamericano Thomas Nast tomó prestadas las historias europeas sobre San Nicolás, el santo patrón de los niños, para crear una imagen nueva de Papá Noel (Santa Claus).
En 1907 Oklahoma fue el último estado de los Estados Unidos en declarar a la Navidad como un día festivo legal.

Año tras año, países de todo el mundo comenzaron a reconocer la Navidad como el día para celebrar el nacimiento de Jesús.

Historia de San Nicolás

   Papá Nöel, Santa Claus… son varios los nombres que esta figura tan importante para la Navidad tiene alrededor del mundo. Un simpático y regordete visitante que obsequia a pequeños y mayores con los regalos que tanto anhelan,  y que ponen el broche final al año. Aunque su iconografía actual es bastante moderna (procede de los dibujos del artista Thomas Nast en el periódico Harper´s Weekly, en 1863; no de la compañía Coca-Cola, como dice la leyenda urbana), la historia real del origen de esta tradición se remonta a muchos siglos atrás.

   La persona que inspiró el surgimiento de Santa Claus fue Nicolás de Bari. Un obispo del siglo IV después de Cristo, que vivió en la zona que conforma la actual Turquía. En concreto ejerció su obispado en la ciudad de Myra, donde llegó después de la muerte de sus padres. Heredó de éstos numerosos bienes y dinero, pero su vocación y fe le movieron a repartirlos entre los necesitados. Pertrechado con muy pocos enseres llegó a Myra en busca de la autoridad religiosa de la región. La leyenda cuenta que el obispo acababa de morir, y el resto de sacerdotes estaba en ese momento reunido en el templo, intentando decidir quién de ellos sería su sucesor. Llegaron a un curioso acuerdo: el siguiente obispo sería el primero que entrara por la puerta. Como no podía ser de otro modo, éste fue Nicolás de Bari.

   Durante toda su vida fue un activo represor de los cultos paganos. En su afán por evangelizar no sólo a su región, sino a las colindantes, realizó numerosos viajes, incluso siendo ya anciano. Además de predicar la palabra de Dios, llevaba consigo juguetes que repartía a los niños que encontraba, especialmente a los de familias pobres. Esta costumbre fue la que daría origen a nuestra actual tradición navideña.

   Nicolás de Bari, tiempo después de ser proclamado santo y según cuentan las leyendas, recibió el don de la inmortalidad justo antes de su muerte por los seres mágicos de este mundo, y de este manera pudo seguir elaborando y entregando regalos a los niños. Mucho más tarde,  en el siglo XII, ese día sería el elegido para la festividad de entrega de regalos de San Nicolás. Con el paso de los años, terminaría por trasladarse al 25 de diciembre y por adoptar el definitivo nombre de Santa Claus.

La Leyenda de Coca Cola

   Hay una leyenda urbana que dice que Papá Noel viste de rojo porque son los colores corporativos de Coca-Cola, no obstante, ya en la Época Victoriana llevaba una amplia gama de colores que iban desde el rojo al verde pasando por el azul o el marrón, pese a que el rojo siempre fue su favorito.

   La primera ilustración documentada de Santa fue en 1863 de mano de la revista Harper’s Weekly, en la que llevaba un traje de rayas y estrellas. En los siguientes 20 años el mismo ilustrador que realizó la primera imagen, Thomas Nast, siguió dibujando a Santa Claus cada Navidad y sus trabajos se volvieron muy populares (creemos que tenía muy buena relación con Papá Noel para poder realizar estos dibujos tan exclusivos). Fue entonces cuando San Nicolás comenzó a cuidarse algo menos y le salió esa barriguita que lo caracteriza y se decantó por un brillante traje rojo y blanco. Al pareces Nast se inspiró en informaciones históricas sobre santa y el poema “Una visita de San Nicolás”. El 1 de enero de 1881, Hasper’s Weekly publicó la imagen más famosa de Santa hecha por Nast, con su gran tripa, su traje rojo, una pipa y los brazos llenos de juguetes.

   Esta imagen se volvió muy popular en la primera mitad del siglo XX. Hacia 1931, cuando Coca-Cola usó la imagen de Santa por primera vez en un anuncio, su apariencia ya había sido establecida. El primer “Santa de Coca-Cola” lo dibujó Haddom Sundblom, que tomó la idea de Nast, pero lo hizo todavía más grande, vivo y alegre y sustituyó la pipa por una botella de Coca-Cola, creando la imagen que pasará a la historia.

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